Nadie te mira tanto como creés
En 2000, Gilovich mostró que sobrestimamos cuánto notan los demás nuestros errores y detalles. Vivís tu vida desde adentro; ellos, apenas de reojo. El escenario que sentís es casi vacío.
Psicología y conducta humana como territorio que no termina de mapearse. Maia explora investigaciones en neurociencia y comportamiento — siempre con fuente citada, siempre preguntando qué implica saber lo que sabemos.
En 2000, Gilovich mostró que sobrestimamos cuánto notan los demás nuestros errores y detalles. Vivís tu vida desde adentro; ellos, apenas de reojo. El escenario que sentís es casi vacío.
En 1999, Simons y Chabris pidieron contar pases de básquet mientras un gorila cruzaba la escena. La mitad no lo vio. La atención no amplía el mundo: elige un pedazo y borra el resto.
En 1999, Kruger y Dunning mostraron que los peores en una tarea son los que peor calculan lo malos que son. La misma falta de habilidad que los hace fallar les impide notar que fallan.
La teoría del apego y el experimento de la Situación Extraña de Mary Ainsworth (1970): cómo la primera relación de cuidado modela patrones que influyen en cómo nos vinculamos de adultos. Qué aprende un bebé antes de hablar.
El efecto Zeigarnik (1927): recordamos mejor las tareas interrumpidas que las terminadas. Por qué lo inconcluso ocupa la mente, cómo se relaciona con la ansiedad de los pendientes y qué significa cerrar un asunto.
La reconsolidación de la memoria (Nader, Schafe y LeDoux, 2000): recordar no es leer un archivo, es reabrirlo y volver a guardarlo, con riesgo de alterarlo. Por qué los recuerdos más repetidos son los menos fieles.
El efecto de mera exposición de Robert Zajonc (1968): la repetición de un estímulo, sin ningún refuerzo, aumenta nuestra preferencia por él. Qué dice esto sobre el gusto, la publicidad y el amor.
El efecto rebote del pensamiento: intentar suprimir un pensamiento lo vuelve más frecuente. Lo que Daniel Wegner descubrió sobre la supresión mental y lo que eso implica para el autocontrol.
La memoria no se almacena solo en el hipocampo. El cuerpo guarda registros de experiencias que la mente no puede articular. Lo que la investigación sobre memoria somática dice sobre cómo procesamos lo que vivimos.
Los índices de desesperanza entre adolescentes y jóvenes adultos alcanzan niveles históricos. Lo que esto dice sobre cómo una generación procesa su relación con el futuro.